MISCELANEA

CANTE JONDO

Todos habéis oído hablar del cante jondo y, seguramente, tenéis una idea más o menos exacta de él…; pero es casi seguro que a todos los no iniciados en su trascendencia histórica y artística, os evoca cosas inmorales, la taberna, la juerga, el tablado del café, el ridículo jipío, ¡la españolada en suma!, y hay que evitar por Andalucía, por nuestro espíritu milenario y por nuestro particularísimo corazón, que esto suceda.
No es posible que las canciones más emocionantes y profundas de nuestra misteriosa alma, estén tachadas de tabernarias y sucias; no es posible que el hilo que nos une con el Oriente impenetrable, quieran amarrarlo en el mástil de la guitarra juerguista; no es posible que la parte más diamantina de nuestro canto, quieran mancharla con el vino sombrío del chulo profesional.
Ha llegado, pues, la hora en que las voces de músicos, poetas y artistas españoles, se unan, por instinto de conservación, para definir y exaltar las claras bellezas y sugestiones de estos cantos.
F.García Lorca (1922)

lorca

 

 REUNIÓN DE CANTE JONDO: AÑOS 1981 Y 1982

La Reunión de Cante Jondo de La Puebla de Cazalla inició su andadura el 2 de Septiembre de 1967, en La Plaza del Arquillo Viejo. Poco tiempo antes, la idea había surgido en la casa del escultor Eduardo Carretero, en Fuengirola, en una reunión a la que asistieron Francisco Moreno Galván, José Menese, Fernando el del Central, Miguel Núñez y Salvador Marín, entre otros. Desde entonces, por el escenario de la Reunión de Cante Jondo pasaron artistas de la talla de Antonio Mairena, Juan Talega, Fernanda y Bernarda, La Niña de la Puebla, Chocolate, Lebrijano, José Menese, Diego Clavel, Pansequito, Camarón de la Isla, Manuela Carrasco, Matilde Coral, Melchor de Marchena y Enrique de Melchor, Diego del Gastor, Juan Habichuela, y un larguísimo etcétera. En aquel tiempo, aquello era un jubileo de cante, toque, baile, poesía, reuniones de amigos… Aparecían extranjeros y aficionados de otras localidades vecinas, que llenaban el pueblo de vida e ilusión.

Sin embargo, el año 1980, con un cartel formado por Lebrijano, José de la Tomasa, Juan Villar, Nano de Jerez, Chano Lobato, Miguel Vargas, Clavel, Menese, Pepa Montes, Habichuela, Enrique de Melchor, Manolo Brenes y Pedro Peña, amenazaba ser la última edición de uno de los festivales flamencos más importantes y con mayor solera de la época. De hecho, fueron dos años, 1981 y 1982, los que los aficionados se quedaron sin poder disfrutar de la Reunión de Cante Jondo, y ello dos diversos fundamentales. Uno era el desánimo de su principal organizador, Francisco Moreno Galván. Habían derribado (en pro del “desarrollo”) el edificio más antiguo de La Puebla, “La Cilla”, que presidía el “Arquillo Viejo” (lugar de realización del festival).

1980

Aquello perdió el encanto que requería una cita tan solemne y a Francisco se le quitaron las ganas. A esto hemos de sumar el que llevase ya más de 20 años organizando la Reunión de Cante Jondo, con el desgaste que ello conlleva. El otro motivo fue meramente económico. Desde el año 1967, la organización y financiación había corrido a cargo de manos privadas, por parte de un grupo de amigos aficionados al flamenco a los cuales, llegó un momento en que apenas podían asumir los costes que un festival de tal categoría acarreaba. Hay que tener en cuenta que, a lo largo de este proceso, con la proliferación y consolidación de los festivales flamencos por todo el sur de España, los artistas se habían ido profesionalizando y el flamenco se había convertido en un espectáculo en alza.

1983Nos cuentan Pepe el Cachas y José el Perry que entre los dos intentaron convencer a Francisco Moreno para que volviera a hacer la Reunión. Estuvieron paseando por La Puebla, buscando un sitio donde hacerlo. Pero nada, Francisco en sus trece. Hasta que se les ocurrió decirle que no se preocupara, que ellos mismos se encargarían de la organización de la Reunión y que encargarían la elaboración del cartel de la misma a un pintor. Resultó que dicho pintor no era santo de la devoción de Francisco, de modo que éste no tuvo más remedio que ceder. En estas circunstancias y gracias al compromiso del Ayuntamiento de La Puebla de Cazalla de asumir la financiación, se volvió a poner en marcha este gran proyecto, que todavía en 2014 sigue más vivo que nunca.

La Reunión de Cante Jondo volvió el 12 de agosto de 1983, celebrándose en la Plaza del Convento. Al cante estuvieron La Niña de la Puebla, Chano Lobato, Rancapino, José Mercé, Mono de Jerez, Miguel Vargas, Diego Clavel y José Menese; al toque, Juan Habichuela, Enrique de Melchor, Pedro Peña y Manolo Brenes; y al baile, Pepa Montes. Ángel Álvarez Caballero, ese mismo día se hizo eco de la vuelta de la Reunión, con una crítica en EL PAÍS que llevaba por nombre Vuelven las reuniones de ‘cante jondo’ de La Puebla de Cazalla y que reproducimos a continuación:

Después de dos años de ausencia hoy se celebrará en La Puebla de Cazalla (Sevilla) la XV Reunión de Cante Jondo. Es una noticia que alegra a los buenos aficionados al flamenco, ya que las reuniones de La Puebla habían ganado un bien merecido prestigio como uno de los festivales de más alto nivel artístico de los veranos andaluces. Sin carácter competitivo, su único objetivo era la celebración de una gran noche flamenca, y para los artistas que eran llamados a actuar allí cada año el hecho trascendía el valor del contrato en sí para convertirse en un alto honor y en una considerable responsabilidad.

Desde el primer año de las reuniones, 1967, ésta fue la tónica de exigencia que impusieron Francisco Moreno Galván y otros conscientes aficionados al flamenco que desinteresadamente se volcaban cada año en la organización. Y cuando, en 1981, esa noche jonda, por tantos conceptos única, faltó a la cita habitual nos dimos cuenta de que se iba a perder algo difícilmente reemplazable.

Hay reunión por todo lo alto, como debía ser en la recuperación de una jornada tan importante. La Puebla de Cazalla es un pueblo sevillano que, pese a su reducida población -considerablemente mermada además por la sangría de la emigración en años pasados-, tiene una remota tradición cantaora. Actualmente hay, por lo menos, cinco profesionales en activo: la Niña de la Puebla, José Menese, Diego Clavel, Miguel Vargas y Manuel Gerena. Los cuatro primeros actuarán en la noche de hoy, junto a Chano Lobato, Rancapino, José Mercé y el Mono de Jerez en el cante. Al baile, la formidable Pepa Montes, secundada por Ricardo Miño a la guitarra y Curro de Triana y el Pico de Triana al cante. Y al toque están cuatro tocaores extraordinarios: Enrique de Melchor, Juan Carmona el Habichuela, Pedro Peña y Manolo Brenes. Hoy es muy difícil reunir en un solo cartel artistas de tan sobresaliente calidad. La Puebla de Cazalla hace honor, una vez más, a su prestigio de siempre al devolvernos la reunión jonda a un nivel de excepción.

FUENTE: José Santos, José Perry y Pepe Cachas (organizadores de La Reunión, amigos de Francisco Moreno Galván y aficionados) y Vuelven las reuniones de ‘cante jondo’ de La Puebla de Cazalla, EL PAIS, 1983.

 

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